Año IV · Nº 28
Edición Enero-Marzo 2009
 
 
Tema central
UN PROBLEMA QUE AFECTA A MUCHAS LAVANDERÍAS
El arduo camino de las PyMes españolas
a la financiación

En los últimos meses, el endure-cimiento de las condiciones del crédito ha afectado al tejido empresarial. Sobre todo, a las pequeñas y media-nas compañías, la mayoría de las cuales necesita liquidez y refinancia-ción. En las plantas de tratamiento de prendas independientes, muchas de ellas familiares, el corte del grifo financiero viene a agravar un proble-ma del que muchos empresarios ya se quejaban: las dificultadas para acceder a préstamos que permitan renovar tecnología y crecer en el mercado.

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Quieren, pero no pueden. Esa es la realidad de las Pequeñas y Medianas empresas españolas que desde hace tiempo acuden a bancos o cajas de ahorro para solicitar un préstamos. En concreto, en el primer trimestre más de 1,2 millones de estas compañías, casi el 73% del total, ha intentado acceder a financiación externa, según un estudio que desarrollan de forma constante las Cámaras de comercio para conocer la situación y necesidades financieras del las pequeñas y medianas compañías españolas.

Como se sabe, en el sistema económico actual el endeudamiento resulta muchas veces esencial para crecer. Ahí radica el papel que desempeña (o debería desempeñar) el sistema de bancos y cajas. Sin embargo, la realidad es distinta. “Cuatro de cada cinco Pymes se ha dirigido a las entidades financieras para pedir financiación externa (un 80%) afirma que ha tenido problemas”, concluye el estudio. Un informe muy vinculante para las lavanderías industriales independientes del país, que pertenecen a este tipo de empresa y que se encuentra a menudo con problemas de financiación.

El dato corresponde al primer trimestre del año. Pero tal como está la situación, parece difícil que la realidad que describe haya variado mucho. Las encuestas desarrolladas por las Cámaras de Comercio responden a la necesidad seguir de la realidad de las PYMES españolas en relación con sus necesidades de financiación. Los cuestionarios se aplican a un universo de 1.660.000 de compañías de entre 1 y 249 trabajadores en el ámbito nacional, con una periodicidad quincenal.

Según la Encuesta sobre el Acceso de las Pymes a la financiación ajena, sólo el 17% no ha conseguido el crédito. El 83% restante manifestó que se han endurecido las condiciones que las entidades exigen para acceder a la financiación. Así, para el 59% de las Pymes el volumen de dinero ofrecido se redujo; el 76% señala que se han encarecido los gastos y comisiones; el 71%, que han aumentado las exigencias de avales y garantías; y al 25%, que les han requerido garantías de carácter personal.


UN VIEJO CONOCIDO

Las quejas por las dificultades de acceder a crédito suelen frecuentar los despachos de los gestores de plantas de tratamiento de prendas. Un sector muy vulnerable ante los vaivenes de la economía. Primero porque depende en gran medida de sectores de por sí inestable; segundo, porque se compone de Pymes, en muchos casos familiares, con bajo nivel de profesionalización, y en una economía tan agitada como competitiva, la efectividad y la optimización de resultados constituyen requisitos fundamentales para subsistir. Así que, si a estos dos aspectos se suma la falta de respaldo financiero, las plantas lo tienen crudo para crecer o, incluso, sobrevivir. Al menos si permanecen cegadas ante la necesidad de optimizar su productividad.

El “rápido e intenso deterioro del contexto económico” y las “incertidumbres” financieras, señala el estudio, conduce a que las empresas españolas encuentren notables dificultades para acceder préstamos. Las consecuencias son claras. “Para las Pymes, la escasez de recursos financieros constituye un problema de primera magnitud que hace peligrar no sólo sus proyectos de expansión o de inversión, sino incluso la continuidad de su operativa habitual”, apunta.

Otros datos. “Para más de las tres quinta partes de las empresas que han acudido a entidades financieras se ha incrementado el coste de la financiación y dilatado el plazo de respuesta”, dice el informe.  Y a un 26% se les ha exigido “un plazo de devolución más reducido de lo habitual”.

El problema de la liquidez resulta común a las organizaciones que integran la economía española. Más del 87% afirmó que los créditos pretendidos estaban pensados para financiar circulante, es decir, “para hacer frente a las necesidades de liquidez inmediata”. Poco extraño, si se atiende a que el 79% adujo un retraso en los pagos de sus clientes. Un 24% de las empresas consultadas argumentó haber acudido a las entidades financieras para “iniciar proyectos de inversión” y un 10% para “refinanciar deuda”.

La encuesta revela, por otro lado, que más de la mitad de las Pymes tuvo problemas en el primer trimestre del año para renovar sus líneas de financiación con su banco o caja. De hecho, un 25% debieron paralizar proyectos de inversión.


UNA FINANCIACIÓN MÁS DURA

El agravamiento del problema de la falta de financiación surge de cruzar los resultados de esta y una anterior encuesta de las Cámaras. Ese cruce refleja un aumentado de dos puntos porcentuales del número de empresas que han recurrido a la financiación. También crece en cuatro puntos porcentuales la cantidad de aquellas a las que no les prestaron.

Otros datos que preocupan de ese cruce de encuestas muestran que las condiciones se endurecieron en general para las Pymes. Aumentaron las exigencias de garantías y los gastos y comisiones. El volumen de financiación ofrecido a las empresas cayó al igual que se redujo el plazo de devolución. Cada vez es mayor el número de empresas que necesita financiación externa para liquidez.

Con todo, los costes de financiación y el plazo de respuesta de la entidad se han moderado. Quizá el único dato que, según el ojo con que se mire, puede parecer optimista.


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